miércoles, 29 de febrero de 2012

Cine: Febrero 2012 (II)

A modo de batiburrillo multi-temático, paso a enumerar con breve comentario en este segundo post cinéfilo del mes, los títulos que me han llamado la atención por unos motivos u otros durante estos días.

PELÍCULAS DESTACADAS VISTAS EN FEBRERO 2012 (II)

Varios Géneros

CHICO Y RITA: ***
La cinta de animación de Trueba con la que rendir nuevo tributo a la música cubana y a Bebo Valdés, cumple con una narración en flashback emotiva y clásica que se enriquece por el elemento musical, que ahora sí cobra pleno sentido estético, aunque siga adoleciendo de los clichés argumentales mencionados. Aun así, una película hermosa y agradable que deja buen sabor de boca tanto en el melómano (seguramente más en este) como en el cinéfilo por su equilibrio y consistencia audiovisual.

DRIVE: ***3/4
Ejercicio estético neo-noir en el que el cine de acción de los ochenta se revisita con respeto icónico hacia su propia mitología, destacando la lacónica caracterización de Ryan Gosling. Narrada con pulso férreo por su realizador Nicolas Winding Refn, de exquisita puesta en escena y modélico montaje, el empleo de la fotografía y la música cimentan hasta lo rocoso una cinta fantástica que ya quisiera Michael Mann poder dirigir ahora, siendo precisamente un crisol de referencias suyas pasadas.

NO HABRA PAZ PARA LOS MALVADOS: ***1/2
Tras años de gran cine, Enrique Urbizu ve recompensado su aplomo de corredor de fondo en el género negro con el -merecido- aluvión de Goyas de la pasada edición. Película sobria, cortante e implacable, nos presenta a un protagonista antiheroíco y antipático que borda un enorme Jose Coronado. Sobre sus hombros, acertados secundarios y un guión enrevesado pero consistente, se asientan las líneas maestras de una cinta magnífica y con personalidad.

PEQUEÑAS MENTIRAS SIN IMPORTANCIA: ***1/2
El actor Guillaume Canet aquí escribe y dirige una historia de amistad a lo REENCUENTRO y LOS AMIGOS DE PETER, apuntando la idiosincrasia de su generación acomodada y burguesa cuyas únicas batallas parecen ser las emocionales. No obstante en su sinceridad y pasión radica su éxito, con una puesta en escena pulcra y viva, buenos actores y gran pulso narrativo. Se abusa de las canciones, pero resulta emotiva, doliente y cercana.

THIS IS ENGLAND: ****
Dirigida de modo ejemplar por Shane Meadows, con el duro periodo de gobierno inglés con la dama de hierro como telón de fondo y el nacimiento de la cultura punk con facciones racistas y homófobas como primer plano, esta soberbia cinta toma a un joven protagonista como eje pivotal sobre el que mostrar el consabido paso a la madurez en tiempos difíciles y en un entorno dificil, pero con una humanidad, concreción y dureza con ausencia de moralinas, directas, puras. Una película magnífica.

WAR HORSE: **
Años y años de fidelidad cinematográfica a Steven Spielberg han acabado por traer el agotamiento de la fórmula mágica y presentarse al fín, en forma de fábula edulcorada y estiradísima, la primera gran decepción en sala de cine para con el director. La narración clásica poco puede hacer por salvar más de dos horas de guión inconsistente, pueril y reiterativo en el que la chispa del realizador se limita a un par de secuencias claves. John Williams cumple, pero eso no salva la película.

lunes, 27 de febrero de 2012

Cine: Febrero 2012 (I)

Como costumbre, espero, adquirida para este año, comienzo en este post el repaso a las películas destacadas visionadas durante el mes de Febrero.

PELÍCULAS DESTACAS VISTAS EN FEBRERO 2012 (I)

Western

BLACKTHORN, SIN DESTINO: **1/2
La cinta multinominada de Mateo Gil en los pasados Goya, no deja de ser un lúcido pero fallido intento de homenajear el western crepuscular desde un prisma desmitificador y realista, que lejos de conseguir emocionar, se queda un poco en tierra de nadie. Logra no obstante un pulso meritorio en su puesta en escena y trabajo actoral, pero algunos personajes como el agente de Pinkerton quedan poco aprovechados y el giro -supuestamente- inesperado del tercio final metido con calzador afea la solidez de un guión que no acaba de solidificar sus interesantes propuestas temáticas en cuanto al choque de leyenda vs hombre. Con todo, una película digna que merece la pena.

COWBOYS & ALIENS: *1/2
El calibre de las producciones millonarias de Hollywood no consigue tapar la enorme pantalla de humo que intentan vender con publicidad y CGI. Rocambolesca historia que adelanta INDEPENDENCE DAY a los tiempos del oeste, poco o casi nada se salva de una cinta con vocación de entretenimiento palomitero que resulta muy aburrida pasada su primera media hora. Ni un Daniel Craig que intenta mantener el tipo bondiano en escenario ajeno, ni los auténticos protagonistas de la película, los efectos especiales, consiguen arrancar interés o emoción a una sucesión de escenas descacharrantes sin apenas estructura o finalidad narrativa que solo salva la presencia de Harrison Ford, en un rol forzado pero que consigue llenar la pantalla con su innegable carisma. Aunque claro, ya no es el protagonista...

EL FUERA DE LA LEY: ****
JOSSEY WALES resulta una película atípica por numeroso motivos y es, a mi juicio, el primer vértice del triángulo de westerns in crescendo realmente sólidos que Clint Eastwood ha ido firmando (EL JINETE PÁLIDO y SIN PERDÓN serían, por supuesto, los otros dos) a lo largo de su carrera. De narración clásica, pero salpicada de escenas vanguardistas o momentos de acción vigorosos e inusualmente violentos, su trama permite crear una situación mitológica de pérdida y redención, que no sin contener elementos dulcificadores llegan a apoderarse estos del relato (extenso pero que deja a la historia desarrollarse y oxigenarse con todos los elementos necesarios para la propia asimilación de los cambios en el protagonista a los que asistimos), convirtiendo el curso del mismo en una ejemplar parábola-río. Con banda sonora extraordinaria de Jerry Fielding, una fotografía excepcional y un sentido del ritmo impecable con pizcas de humor magistrales, EL FUERA DE LA LEY es un western a revisionar y reivindicar que se fortalece con el paso de los años.

jueves, 23 de febrero de 2012

BSO: Carles Cases

Hoy recupero las dos reseñas, la más reciente y la primera que le dediqué, escritas sobre sendos trabajos de uno de los compositores nacionales más polivalentes y personales.

NEGRE BUENOS AIRES: ***1/2
Una vez más Carles Cases demuestra con otro gran trabajo por qué forma parte del selecto club de intocables de la banda sonora nacional. Autores que se niegan a claudicar ante el avance de la impersonalidad y la desidia formulista imperante a costa de ser cada vez menos asiduos a estrenos de calibre o poder disfrutar nosotros de lanzamientos discográficos suyos, lo cual convierte estas ocasionales sorpresas en obligatorios deleites para todo aficionado con un mínimo criterio y en parada ineludible para el seguidor de la música del catalán, que entrega con NEGRE BUENOS AIRES un trabajo que, independientemente del retraso en su escucha o la débil pertenencia fílmica con cuya excusa nos llega la música del compositor, colma con mucho las exiguas aportaciones al mercado nacional con un mínimo de estilo y creatividad. Será por ello tanto una declaración de principios como un trabajo sólido lo que invariablemente encontraremos en cada nueva aportación suya con independencia del género al que se adscriba o del punto de partida del que surja su inspirada mano, en este caso un thriller de tintes sociales y políticos en una Argentina convulsa en su hora crítica, a la que nos acercamos peligrosamente cada día más.

El arranque del disco no puede ser más definitorio de las intenciones descriptivas y emocionales del músico, empleando para ello una propulsiva pieza rítmica para cuerda con aires de tango y el bandoneón como voz destacada en "El Maletín", un tema que anuncia la atribulada historia que vamos a presenciar y que desliza algo de picaresca en su tono aparentemente liviano junto a la pulsátil sensación de enredo imparable con figuras para viento madera, metales y cuerdas en staccato à la Bernstein. Un derroche de energía de los que ya no se escuchan en el cine contemporáneo que tendrá su continuación en la pista "El Corralito", que en sus intervenciones para piano recuerdan al celebrado tema central de Cases para su "Juego de Rol", y con exquisitas digresiones jazzístico-pianísticas a lo largo de "Cena en El Tigre". El tono a medio camino entre la melancolía y el romanticismo de "Alma Blanca" se torna en misterioso con sutilidad para recuperar el ambiente lírico de atmósfera fatalista con una fluidez pasmosa. "Alma" continúa con esta ductilidad melódica, apelando al sentimiento trágico del chelo en el desarrollo de una melodía delicada y envolvente, cuyo tratamiento al piano y su mezcla con el bandoneón como tercer vértice sonoro arranca alguno de los mejores momentos de la banda sonora en su pureza musical.

Puedes continuar la lectura en Scoremagacine...

EL PORTERO: ****
Concebida como un atípico western por su director Gonzalo Suarez, la historia de EL PORTERO nos cuenta las aventuras de un guardameta en el norte de la España de mitad del siglo pasado. El film sirve, en el apartado que nos atañe, para presentar algunas de las muchas virtudes compositivas y formativas de un músico pleno, capaz de hilar con éxito indiscutible cada género al que se aproxima.  Carles Cases aborda el film, tras la genial colaboración previa con el realizador en MI NOMBRE ES SOMBRA (quizás todavía el mejor trabajo del compositor para la gran pantalla), de una forma sorprendente dentro de los cánones nacionales, pues sin carencias de ningún tipo, el acabado de la construcción musical, la orquestación o el abanico temático no dejan lugar a dudas sobre la capacidad del autor para construir música de western con toda la solidez y convicción de un maestro.

El disco, editado escuetamente por la casa discográfica JMB, se abre con el corte que da título al film, “El portero” un tema de resonancias cómicas, casi paródicas en su inicio para armónica y steel guitar contrapunteadas por la cuerda en pizzicatos y figuras americanas inconfundibles. Pero rápidamente el tema entra en un exquisito desarrollo orquestal y melódico, tan descriptivo como brillantemente orquestado. “Balada y velada” presenta un delicado tema de amor para viento-madera donde la belleza de su melodía se entremezcla con la sutil intervención de una sonoridad cuasi barroca (tan cara al compositor) en las formas que la cierran, completándose así uno de los momentos más hermosos del disco. En “El número uno”, un pequeño scherzo de ánimo vitalista, se recupera el ambiente coplandesco con un pizpireto ostinato en la cuerda durante su sección central que nos lleva in crescendo y directamente al far west, mientras en “Ha llegado Nardo” se mezclan de forma genial la sonoridad americana, con la inspiración clasicista. Aunque si de sorpresa se trata, la pista “Los maquis” es la que se lleva la palma, un carrusel de inventiva donde tiene cabida el punteo rítmico para cuerda, la susurrante intervención vocal masculina o la percusión polifónica que da paso a un nuevo tema con estructura de canon que se desliza hacia la marcha cómica y que finaliza con un inquietante acorde para cuerdas. Todo un tour de force de fusión y creatividad para el mejor pasaje de la banda sonora que tiene su curiosa continuación temática en “La guardia Lada”, otro fragmento memorable.

Puedes continuar la lectura en Scoremagacine...

viernes, 17 de febrero de 2012

Cómic: Savarese Volumen 1

Hoy reseña/comentario/crítica de SAVARESE de Robin Wood. La editorial 001 sigue recuperando del olvido clásicos argentinos con fortuna y buen gusto. Quizás las ediciones dejen que desear en cuanto a reproducción del material original, pero las bondades de su lectura compensan cualquier otra circunstancia.

SAVARESE VOLUMEN 1 de Robin Wood y Domingo Mandrafina: ***

Sobre el argentino Robin Wood ya he comentado sus virtudes como narrador en la reseña del primer volumen de GILGAMESH, mientras que Domingo Mandrafina es un ilustrador quizás no demasiado conocido en estas tierras, pero de un talento incontestable si atendemos a su creación en esta obra, aparte de ser alumno del mítico Alberto Breccia y colaborar con algunos de los grandes de la historieta de su país como Guillermo Saccomano o Carlos Trillo. Con SAVARESE alcanzaron los cien números que ahora comienza a recopilar la arriesgada 001. En ellos se nos narra una larga historia de madurez y honradez con reminiscencias de EL PADRINO y ERASE UNA VEZ EN AMÉRICA, cintas que sirven de inspiración a nivel temático y atmosférico, pero que cumplen con su función de eco mitológico de modo subsidiario a la fuerza narrativa que recoge la estructura típica episódica de la lectura por entregas. Wood se encarga de describir con detalle y gran humanismo el recorrido de un joven siciliano desde su país hasta convertirse en azote del crimen en América, logrando en el camino describir con sutileza y fisicidad palpable el paso del tiempo, algo digno de elogio.

Una trama que no por ya vista y que ocasionalmente visite lugares comunes del género policiaco/gangsteril funciona peor dentro de la serialización de las desventuras del joven Savarese. Los textos literarios y algo recargados se complementan con un blanco y negro estupendo, de tono opresivo y dramático que ofrece todo el poso melancólico al viaje iniciático que se nos propone. Un primer volumen de lectura amena y asequible que sirve de presentación a una saga olvidada pero destacable del tebeo argentino.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Comienzo Alternativo: Tierra (III)

Última entrega del relato recuperado desde el baúl de los recuerdos. Espero completar con el mismo la colocación de la primera piedra para nuevas vías de expresión en este, su, blog, buscando un acercamiento a otras temáticas e inquietudes si el tiempo y las ganas lo permiten.

TIERRA (III) de Ignacio Garrido Muñoz

El resultado del Día Cero no solo acabó con la destrucción de la tecnología. Ese hecho aislado quizás hubiese animado al hombre a comenzar de nuevo unido ahora por un espíritu más sencillo y mucho menos ambicioso pero abocado a cometer errores similares más adelante. El resultado del choque de los escudos cerca del centro de la tierra aumentó la temperatura interna de todo el planeta y cambió sensiblemente la órbita del mismo, algo que se tardaría muchos años en descubrir y que en realidad jamás se llegó a entender del todo. Pasados más de trescientos años desde el agotamiento de los recursos naturales hasta que llegó el Día Cero, la tierra comenzó a cambiar entonces. El calentamiento interno añadido a una órbita más lejana al sol, haría desaparecer totalmente los polos ya de por sí absolutamente mermados durante el transcurso de los años y modificaría su gravedad. El calor convertiría las regiones más altas y centrales de la tierra en zonas desérticas difícilmente habitables, pero las regiones nórdicas suavizarían su clima y permitirían la creación de enormes valles semisumergidos bajo el agua que en poco tiempo proporcionarían la creación de nueva vida. Con el derretimiento de todo el hielo existente la denominación de Planeta Azul cobró un nuevo significado para los habitantes de la tierra que se repartían por todo el planeta, más del noventa y dos por ciento de la superficie terrestre acabaría cubierto por el agua. Solo unas docenas de ciudades no quedaron sumergidas, eran pequeñas y sus antiguas estructuras apenas podían albergar las necesidades de sus nuevos habitantes. Algunas de esas ciudades pertenecían a antiguos países protegidos y otras a países pobres, pero al cabo pocos años ya no se hacían distinciones.

La gravedad también sufrió alteraciones que tardarían más en hacerse patentes. Pero el regalo que surgió del único y gran océano que se formó con el deshielo total fue lo que haría hacer cambiar al hombre definitivamente, lo que se nos envió como última ayuda y como símbolo de perdón absoluto pese a lo que habíamos hecho. Algunos que aun recordaban algo de los antiguos mitos, leyendas y religiones hablaron de Dios y Buda. No tuvo nada que ver con todo aquello, tan solo fue un regalo. El regalo que hizo del mundo y del hombre el lugar del que hablé al principio, un mundo en el que el hombre forma igual parte del agua que del aire y la tierra, en el que la vida es una simbiosis entre las especies que pueblan el planeta, las personas se ayudan y prosperan por el bien del otro no por el propio. Nadie sabe de donde vinieron, pero la Zona Muerta es el primer lugar del que se tiene constancia de su aparición. Allí se suponía morirían en pocas generaciones los que habían decidido acabar allí su vida. No fue así. Los nuevos habitantes de esa zona por ser extranjeros no veían restringido su ciclo vital como el de todos los antiguos seres vivos de aquel lugar, pero la tierra seguía inane, por lo que el agotamiento de los recursos que llevaron consigo los supervivientes sería la causa de su muerte. En una playa muy lejana al poblado que tardó más de veinte años en descubrirse, se descubrió vida vegetal. La tierra muerta debía de ser incapaz de regenerarse y en ningún otro rincón de aquel continente la había hecho, pero en aquella playa apareció una variante de una antigua palmera, rodeada de algas y otros vegetales. Habían pasado más de cien años desde la explosión que acabó con la vida allí y aquellos vegetales tendrían al menos varios años. En sus embarcaciones los suministros apenas alcanzarían para diez años más en el momento de encontrar la esfera.

Tras muchas deliberaciones se trasladó el poblado hasta allí, la vida en el mar cercana a esa playa parecía existir y seguir un ciclo vital autónomo. Las nuevas algas submarinas, se descubrió recubrían arrecifes de coral que se daban por desaparecidos décadas atrás. Bajo el agua la vida se abría camino mucho más aprisa que en la tierra. Los primeros niños nacidos en el poblado de la palmera nadaban como peces y aguantaban bajo la superficie un tiempo inaudito sin salir a tomar aire. La evolución era algo impensable con solo una generación, de no ser causado todo ello por alguna radiación o efecto secundario de la explosión de pulso vital. Asimismo estos mismos niños saltaban a gran altura y desafiaban la gravedad sin proponérselo. Algo que muchos de los veteranos pobladores con más de cien años y todavía vivos comenzaban a preguntarse no les habría afectado dándoles vigor y longevidad. Todos los pobladores de esa región decidieron cambiar el nombre de Zona Muerta por el de Fénix, en feliz alusión literaria mitológica. Al cabo de unos años se descubrió el origen de la vida en la isla.

Uno de los más jóvenes nadadores alcanzó una cueva submarina que debía situarse bajo la playa. Allí encontró una esfera iridiscente, del tamaño de un puño que llevó a la superficie. Días más tarde alrededor del poblado la vegetación comenzó a aparecer de forma incipiente y la tierra de los alrededores comenzó a cambiar de color. La esfera era el origen de la vida en aquella zona. Se decidió llevarla hacia el interior y recorrer toda la zona desértica del continente con las suficientes provisiones, pese a que algunos dudaban ante la idea de no tenerla cerca. Dos años más tarde tras recorrer toda la zona de costa a costa, el grupo de exploradores regresó con la certeza de no haber encontrado ninguna otra esfera en su viaje ni zona poblada por cualquier tipo de organismo. Su sorpresa fue enorme al descubrir que un nuevo grupo había salido pocos meses antes de ellos regresar para realizar el mismo camino que ellos habían tomado y que había creado a su paso un río de vida. En el recorrido que siguieron los primeros exploradores había florecido en vegetales, plantas y yacimientos de agua a pocos metros de la superficie incluso en las zonas menos frondosas de vegetación. La esfera creaba exuberancia a su paso. Incluso los reticentes a dejarla viajar no notaron la ausencia de vitalidad en sus cuerpos y ya todos buceaban a gran profundidad y durante mucho tiempo sin necesidad de aire, aunque los más jóvenes nacidos allí seguían teniendo más facilidad para ello.
Se decidió enviar la esfera a los otros tres continentes que aun asomaban sobre el gran océano. Habían pasado más de tres años desde su descubrimiento. Durante los dos siguientes años se recorrió el continente situado más al sur en el globo, por ser el más cercano a Fénix, antigua Zona Muerta, pero pese a ser éste más grande, la esfera no completó el recorrido que tenía previsto. Fue a principios del tercer año en el que el continente se recorría a cada rincón, seguida la esfera por un ocasional séquito de asombrados seguidores de ese curioso germen de existencia cuando el viaje cesó. Otra esfera apareció en un lago del interior. De nuevo se recordaron ciertos pasajes de la Biblia que hablaban de apóstoles siguiendo a Dios mientras obraba sus milagros, pero fue una idea que no llegó a adquirir peso ni consistencia entre las gentes que en otro tiempo hubiesen intentado estudiar la esfera, averiguar su origen, incluso tratar de abrirla o destruirla en un acto de torpeza inigualable. La gente había cambiado, el hombre ya no era el mismo.

Las noticias navegaron al cuarto continente al que se le prometió visitar con la segunda esfera en breve. Así se completaría el ciclo llevando ambas a las cuatro últimas zonas pobladas por el ser humano. Ni siquiera hizo falta. Al desembarcar la primera esfera en el tercer continente, se descubría en un río del otro extremo de las montañas que lo separaban una tercera. Dos meses más tarde en el cuarto continente apareció la cuarta y última antes de que la segunda llegase. La búsqueda de las mismas en los dos continentes que sabían de la existencia de las dos primeras unió y dio más esperanzas a los supervivientes de aquel enfrentamiento de siglos, de lo que nada había hecho por el hombre jamás.

Las Cuatro Lágrimas de la Tierra, así es como se llamaron a las esferas. Diez años más tarde de la aparición de la primera esfera, los cuatro continentes poblados por los antiguos habitantes de los países pobres y protegidos estaban sembrados de vida por las cuatro esferas. Una vida distinta, más fuerte, más hermosa. Se decidió devolverlas al océano de donde venían. Quizás el choque de los escudos abrió el núcleo de la tierra y se creó un camino hasta el fondo del mar por el que la esferas ascendieron hasta alcanzar los continentes. Quizás fuesen parte de algo que los hombres no estaban preparados para conocer aun siquiera después de aceptar su regalo. Se arrojaron al agua cerca de cada continente. Un acto de madurez por parte del hombre difícilmente comprensible en otro tiempo. Varias generaciones más tarde los hombres viven en un mundo verde y azul, nadan como peces, desafían la gravedad, trabajan bajo el agua, viven cientos de años, sienten la vida ajena como la propia. Los edificios se alzan nobles como los abetos a su misma altura, cubiertos del verdor de las enredaderas que viven en los techos de sus casas y por la calidez de las algas que se enroscan en las paredes de sus lugares de trabajo. Los hombres como sus ciudades y su propia vida surgen de la naturaleza y forman parte de ella. La simbiosis con el medio natural es la vida en el mundo que he visto. Que el regalo perdure es mi deseo.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...