domingo, 31 de julio de 2011

Cómic: La Odisea de la Metamorfosis

Hoy comentario/crítica/reseña de LA ODISEA DE LA METAMORFOSIS. Con el lanzamiento del primer volumen de las aventuras de DREADSTAR, el gozo anunciado se veía parcialmente truncado por la ausencia dentro del mismo de su aventura fundacional, que posteriormente ha visto la luz en un tomo de similares características. Como anuncié, la felicidad es ahora plena.

LA ODISEA DE LA METAMORFOSIS de Jim Starlin: ****1/2

El autor americano eleva la aventura cósmica al cubo, recuperando la emoción épica de Jack Kirby pero traslandándola a un universo propio, complejo y fascinante. Artística y temáticamente desborda poderío al elaborar una trama de dimensiones colosales, en las que el tiempo y el espacio se doblegan ante la fuerza de su propuesta, cargada de simbolismo y crítica económica, social y política, ofreciendo dobles lecturas morales en gran parte de las acciones a las que se verá arrastrado el gran personaje de la saga Vanth Dreadstar, que hará su primera aparición en el devenir de la confrontación definitiva entre dos razas alienígenas. De este modo Starlin narra el reclutamiento necesario del carismático héroe para llevar a cabo el gran plan de Aknaton, dedicido a finalizar de una vez por todas con la amenaza zygoteana (de la que colearán flecos en posteriores aventuras de Vanth encontrables en el primer tomo ya comentado) a la galaxia. El resultado es un cómic extraordinario en todos sus aspectos, empezando por el gráfico con un despliegue deslumbrante de su autor a los lápices, culminando planchas de una espectacularidad imponente, pero marcando un recorrido secuencial y una puesta en escena siempre sobria, dinámica, ejemplar en cuanto a intenciones narrativas. Mención aparte para el tratamiento del color y la sutil integración del mismo a lo largo de la trama, en la que el uso del blanco y negro potencia sobremanera el contenido visual y emocional de la misma. Un trabajo de ilustración y composición conceptual digno de estudio.

A nivel dramático la historia que se nos presenta no puede resultar más grandiosa y definitiva en cuanto a perspectiva y alcance; el fin de una galaxia con millones de almas, la creación de nueva vida que definirá un universo mejor y al tiempo la claudicación ante la eternidad o la reflexión sobre conceptos como la omnipotencia  o la existencia misma. Temas de gran calado (aparte de sus obsesiones recurrentes como la muerte, la religión, el peligro del hiper-desarrollo tecnológico o las leyendas artúricas) sobre los que Starlin vuelca su mejor pluma, resultando en todo momento preciso, sensitivo y contundente. Pero además una vez terminada la ODISEA, se da comienzo a la vida y aventuras conocidas de Dreadstar, con lo que el tomo ofrece además una serie de relatos adicionales interesantísimos para completar la visión de conjunto del grupo que va a reunirse para iniciar su lucha contra la Iglesia de la Instrumentalidad. De este modo la soberbia EL PRECIO nos narra el intrincado y revelador origen de Syzygy Darklock (retomando la referencia artúrica se podrá apreciar su cercanía con Merlin), la sencillamente titulada DREADSTAR presenta la venganza de Vanth y comienzo de su causa, mientras que EPÍLOGO resulta ser el preludio directo del Volumen 1.

Un tomo imprescindible para todo aficionado al cómic, tanto para el fan de las aventuras del personaje que verá por fin como los posibles huecos propiciados por la lectura del volumen previo sin contexto se ven completados de forma magistral y sorprendente, como para cualquier amante de las buenas historias contadas con pulso, talento y capacidad de asombro. El disfrute se ve rubricado por una edición de Planeta exquisita, en tapa dura y formidable remasterización supervisada por el propio Jim Starlin. Quizás su mejor obra, con todo lo que esto implica.

viernes, 29 de julio de 2011

Cómic: Mil Naves

El relato histórico y mitológico es una fuente primaria de la que bebe en gran medida todo el cómic de super-heroes, pero es al tiempo una modalidad que no se ha explotado -salvo contadas ocasiones- con toda la profundidad y complejidad posible. En esta obra se logra este objetivo con creces.

LA EDAD DE BRONCE, MIL NAVES de Eric Shanower: ***1/2

Con toda la minuciosidad, detalle y lentitud posible, Eric Shanower está redefinendo la mitología de la Guerra de Troya desde sus más incipientes orígenes, contando la primera aparición de cada personaje implicado, sus justificaciones, sus motivaciones y anhelos. Basándose para abarcar tamaña cantidad de redes en todos los textos e información disponible a su alcance, esta épica saga cobra nueva fuerza en sus manos, que aportan un trazo impecable y descriptivo de marcado tono naturalista, definiendo y diferenciando con sobriedad y eficacia las docenas de nombres que protagonizan esta epopeya directa o indirectamente , al tiempo que pone en sus labios diálogos ágiles y afilados. Huye de lo impostado de la opereta deus ex machina para centrarse en las pasiones y deseos humanos, haciendo de la trama un ejemplo de claridad expositiva, de narración secuencial atractiva y directa en la que lo que nos cuenta tiene tanta importancia como el como se nos cuenta. Un logro titánico si tenemos en cuenta las implicaciones y alcance de una historia de este calibre.

Un ejemplo de tebeo didáctico, entretenido y elaborado, cuya riqueza técnica y formal va de la mano a la grandeza de su historia. Un primer volumen cargado de extras que hacen de la impecable edición de Azake en tapa dura un deleite para el aficionado. Lo único malo la espera hasta la edición en tomo del siguiente capítulo.

miércoles, 27 de julio de 2011

Viajes: Úbeda 2011

Habrán notado el vacío de las últimas semanas. El anual viaje a tierras jienenses ha impedido actualizaciones varias. Además en vacaciones me tengo prohibido cualquier aportación literaria por muy mínima que esta sea (hay que descansar la mente tanto como el cuerpo). Hoy brevísimo resumen de la experiencia.

ÚBEDA 2011, UN CERTAMEN AGRIDULCE.

Siete años a cuestas han pesado demasiado para la arrojada organización del Festival Internacional de Música de Cine de Úbeda. Tras un año anterior a contar como el mejor de todos los presenciados por el que escribe, en el que se perfilaban mejoras organizativas, se pulían contenidos y se apostaba por la música con criterio selectivo, hemos vivido quizás su edición más decepcionante, confusa y ambiciosamente fallida. Pero comentar los fallos y hacer balance es algo que no atañe a esta mini-crónica, solo paso a enumerar los mejores instantes presenciados, los buenos momentos compartidos y lo que me "traigo" de Úbeda 2011:

1) Gabriel Yared; el rostro insobornable. Fumador compulsivo, de fuerte caracter, músico de los pies a la cabeza. Su charla versó sobre lo que deberían tratar todas y que lamentablemente no suele darse. Sobre su música, su forma de trabajar, las decisiones, usos y creación del sustrato musical para con las cintas en las que colabora. Pero también sobre la propia disciplina, sobre las limitaciones de la misma, sobre Hollywood, el aficionado y sus carencias mitómanas y otros tantos temas que el libanés zanjaba magistralmente al mismo ritmo endiablado que consumía sus cigarrillos. Una figura fundamental en la música de cine contemporánea.

2) Carles Cases; la música convertida en magia. Formando primero "trío" con sus habituales y más tarde "cuarteto" con Mark Isham, convirtió el recital del Jueves en uno de los mejores (si no el mejor) momentos musicales de toda la historia del festival. Demostrando que cuando se tiene talento, con 3 intérpretes se puede hacer mucha más y mejor música (aunque fuese Jazz -por aquello de las limitaciones auditivas volcadas en el gusto sinfónico del grueso de asistentes- le dió cien patadas a todo lo escuchado después en el recital de McCreary y gran parte del resto de conciertos) que con 300 miembros de orquesta y coro. Imprescindible para considerar exitosa la vertiente musical de cualquier evento en el que participe el autor.

3) Los "sospechosos habituales". Retomar charlas recurrentes, volver a saludar a los conocidos, conversar con alguno de mis músicos favoritos (¡gracias Pascal!), pasarlo bien con los amiguetes frikis del evento, repasar caras conocidas, depositar interés en algunas nuevas y comprobar que incluso con una sola visita al año a la ciudad de Úbeda se puede mantener el trato, la cordialidad y el buen rollo con aficionados venidos de muchas partes del país y parte del extranjero, resulta un placer delicioso que justifica la visita anual. Ramón, Juan Angel, Miguel, Germán, Alberto, Frederic, Roberto y tantos otros que convierten cualquier viaje en disfrute continuo, sobre todo si se realiza con la compañía de un buen amigo como David. El placer ha sido todo mío. En la foto, por cierto, el gran momento del Festival desgranado en el apartado Cases.

Poco más puedo aportar pues no es este un post de crítica o dilucidación de aciertos y errores como he mencionado arriba. Quizás futuras ediciones cambien la localización del Festival, lo mejoren o lo alejen del aficionado, sea como sea uno siempre se lleva algo agradable, espero que todos los asistentes guarden al menos un par de gratos recuerdos como es mi caso.

jueves, 14 de julio de 2011

Cómic: Crónicas de Atlantis

En el baúl de los recuerdos comiqueros también hay sitio para redescubrir pequeñas joyas con las que celebrar algo del buen gusto esgrimido en una época tan disipada y disoluta como la que vió adquirir TIME MASTERS.

LAS CRÓNICAS DE ATLANTIS de P. David y E. Maroto: ***1/4

Miniserie de siete números de 48 páginas (bueno, alguna menos quitando publicidad) editada en 1990 por DC que supone el recuerdo de otra filia más distante e imprecisa; la de los mundos subacuáticos quizás sugeridos por la maravillosa cinta de Disney basada en la novela de Julio Verne con el Capitán Nemo y el Nautilus como iconos imperecederos. Sea como fuere el trabajo llevado a cabo por Peter David al guión (enmascarado en un divertido juego metalingüístico sobre el origen de las crónicas) resulta estimulante y atractivo, planteando la trama como una gran saga familiar a lo largo de múltiples generaciones, desde un origen distante hasta el presente de la historia terrestre. Pero solo interacturarán los atlanteanos con las culturas por nosotros conocidas hasta bien avanzada la historia (los dos últimos números), dando margen de sobra a la fantasía y libertad narrativa del guionista para sentar las bases de un relato a gran escala, donde los enfrentamientos familiares marcarán a fuego el destino de la Atlántida. Pinceladas de humor, enrevesados vericuetos dramáticos de ocasionales sorpresas, protagonismo coral bien perfilado, acción fastuosa y soluciones inteligentes para los bretes del destino al que se enfrentan los personajes son los activos con los que cuenta un relato ágil y bien tramado.

Para añadir peso específico en su apartado gráfico el gran Esteban Maroto realiza un trabajo ejemplar, cargado de espectacularidad y detalle, donde su puesta en escena resulta efectiva y elegante, con grandes composiciones de multitudes o detalles sutiles en los aspectos emocionales de sus personajes, perfectamente individualizados los masculinos aunque algo reiterativo en los femeninos, siguiendo los patrones de la chica sexy setentera por todos los dibujantes españoles conocidos. Con todo su aportación resulta magnífica y en su revisión actual nos encontramos con un cómic que se disfruta tanto o más que en el momento de su salida al mercado. No estaría nada mal volver a verlo editado en tomo para deleite de una nueva generación y regustillo de la que lo vió aparecer mensualmente. Más que recomendable.

martes, 12 de julio de 2011

Tv: Ulises 31

Resulta curioso cómo funciona la memoria, selectivamente en unos casos, esquiva en otros, pero siempre de modo sorprendente y autónomo a nuestras exigencias más templadas. Al recuperar ciertos productos del pasado uno tiende a tanto a dulcificarlos como magnificarlos más de la cuenta. Y con todo a veces...
ULISES 31 basado en "La Odisea" de Homero: ***
A veces lo que recordamos se mantiene prácticamente intacto como un mosquito atrapado en ambar del que podemos recuperar su ADN y volver a engancharnos a la misma sensación que nos embargó la primera vez que vivimos dicha experiencia, sintiendo esa suspensión de descreimiento, esa sensación de maravilla tan enternecedora e infantil que tanto echamos de menos en un momento u otro de nuestras vidas. En este caso una serie televisiva de animación repleta de grandes aventuras cósmicas y dimensiones mitológicas donde esa evasión cuasi-mágica prima por encima de cualquier otra consideración. Co-producción franco-japonesa estrenada en 1981, se compone de 26 episodios de 25 minutos de duración, en los que se reconstruye casi de principio a fin el viaje de un futurista Ulises del siglo XXXI (de ahí el título de la serie) desde Troya hasta su retorno al hogar, modificando evidentemente ciertos aspectos del mismo, pues se verá acompañado de Telémaco - su hijo que en el relato original aguardaba en Ítaca junto a su mujer Penélope -, añadiendo a Thäis - una niña extraterrestre rescatada por el héroe en su primera aventura, lo que desencadenará la furia de los dioses y todo el subsiguiente embrollo a partir de este momento - y Nono - un pequeño robot rojo que funcionará a modo de comodín cómico - como elementos infantiles primordiales. Resulta razonable elucubrar que el peso del éxito de STAR WARS un par de años antes (que no deja de ser otro relato clásico medieval disfrazado de sci-fi colorista remozada) fuese el motivador de la puesta a punto de "La Odisea" en el futuro.
Con todo las peripecias de Ulises resultan, con la infantilización inherente que el producto acomete sobre la trama originaria, muy entretenidas, cargadas de misterio, espectacularidad (es sorprendente como resiste el dibujo al paso del tiempo  tanto en diseño de personajes como sobre todo puesta en escena que mezcla de modo soberbio mitología y ciencia-ficción) y diversión. Sin olvidar en ningún momento que se trata de una serie dirigida a un público juvenil, los capítulos soportan con aplomo el visionado de la mirada adulta, a la que incluso sorprenderá el nivel de madurez y reflexión de ciertos pasajes en los que se exponen, con cierta si no crudeza al menos bastante sobriedad y algo de aridez sin excesivo edulcorante, temas morales y emocionales de cierta enjundia que dejan abierta la puerta al análisis e incluso al meta-lenguaje de la historia (fantástico el episodio del viaje en el tiempo a la Grecia clásica donde Ulises conoce a su homólogo literario real). Así pues de un modo ágil, a veces evidentemente en exceso naif, pero siempre interesante, la serie muestra en gran medida los capítulos más representativos de "La Odisea", haciéndolos pasar por un entretenimiento de animación, pero deslizando bajo esa (falsa) apariencia de intrascendencia los mimbres básicos de un relato indispensable en la literatura universal. Aquello de divertirse mientras aprendemos jamás tuvo tan buen ejemplo televisivo en el plano de la animación.
Editada escueta pero agradablemente por Divisa en nuestro país en un pack con 5 discos, ULISES 31 es uno de esos placeres culpables que cualquier (semi) adulto que la haya visto o la tenga parcialmente en su memoria puede recuperar con la certeza de volver a disfrutar - nunca mejor dicho - como un enano.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...