Inmediatamente y a continuación de este breve comunicado hay estreno por duplicado y con ello doble motivo de celebración dentro de este pequeño proyecto llamado MUNDOS EN PARALELO. Primero y más importante; un amigo va a colaborar en el mismo con su afilada pluma. Segundo y no menos significativo; lo va hacer estrenando sección. Opinando vamos. Es un honor y un placer presentar un doblete de estas características. Espero que sea la primera aportación de muchas otras por llegar. Saludos en paralelo.
jueves, 10 de febrero de 2011
martes, 8 de febrero de 2011
Concierto: Pavel Urkiza
El pasado Sábado 5 de Febrero en la sala del bar Yemayá, en el incomprable marco del castizo barrio madrileño de La Latina, el que escribe acudió en inmejorable compañía al concierto que hoy se comenta aquí. Con gratísima sensación, por cierto.
PAVEL URKIZA & IVAN RUIZ MACHADO EN DIRECTO: ***
Compositor, arreglista, guitarrista y cantante de origen cubano de destacado interés en la apertura hacia todas las culturas musicales, Pavel Urkiza es conocido por sus aportaciones a la música Afrocubana y la interacción de géneros como el Jazz y el Flamenco, que a su vez fusiona con ritmos mediterráneos, indios o caribeños. Estudió música en el Conservatorio “Ignacio Cervantes” de La Habana pero de formación casi autodidacta ha escrito música para teatro, cine y trabajado como asesor musical del grupo Teatro Estudio de La Habana. En 1990 formó el dúo Gema (la que lamentablemente no pudimos disfrutar en dicha velada) y Pavel, junto a la cantante cubana Gema Corredera, participando en multiples festivales y conciertos, compartido a su vez escenario con nombres como Tito Puente, Pablo Milanés, Marta Valdés, Carlos Cano, Pedro Guerra o Javier Ruibal entre otros. Actualmente, además de seguir con Gema y Pavel, toca como Pavel Urkiza & Descarga Subterránea.
Baste la píldora biográfica para dejar ver el peso específico de un músico independientemente del conocimiento previo de su trabajo. Supliendo ausencias forzadas acompañó a Urkiza, estupendamente, al bajo Iván Ruiz Machado. No puedo ocultar mis temores inciales ante conciertos y manifestaciones autorales acústicas que suelen quedar en minúsculas demostraciones (musicales) de gran afirmación del ego de los intérpretes. Por suerte para todos los asistentes (legos entre los que incluyo también) no fue así. Durante más de noventa minutos se sostuvo una amena sucesión de vibrantes y cohesionados temas de la más diversa procedencia con asombrosa homogeneidad. Si bien la necesidad intrínseca de este tipo de limitado diálogo polifónico (guitarra, bajo, vocalizaciones y nada más) obliga al volantazo y a la sorpresa con concesiones más o menos populares, se apreció agradecidamente en las intenciones del músico titular el conocimiento de los mimbres que elaboran discursos sonoros de cierta enjundia, o al menos entretienen con buen hacer y unas mínimas aspiraciones éticas y estéticas.
Así fue. Cuando durante más de hora y media no se aburre al personal con el uso reiterado de las mismas armas algo funciona (y bastante bien) en el conjunto. Igual los "expertos" pueden tildar de esto o aquello a la puesta en escena, a la ambición o al lenguaje empleado. Pero desde el "patio de butacas" donde estaba un servidor poco dado a emocionarse con música como la servida, Urkiza consiguió un adepto para sus futuras intervenciones en el entorno madrileño. Quizás un par de peros mínimos y sin peso real desde el punto de vista del disfrute autónomo de la pareja, como son el abuso de las vocalizaciones en las secciones puramente instrumentales (soberbias en el apartado rítmico de Pavel, pero algo forzadas e impostadas ocasionalmente en el caso de Iván) de ciertas canciones y la ausencia real de pasajes puramente acústicos (debilidad de amante de la música orquestal), que dadas las evidentes capacidades interpretativas de los músicos, podían ofrecerse sin temor alguno y que quedaron tan solo apuntadas en algunos minutos - sin las mencionadas vocalizaciones que pasaban a comerse el protagonismo - magníficos, en la línea de Michael Brook o Gustavo Santaolla, que harían las delicias de los fans - culpable - del ambiente de neón de Michael Mann.
Lo dicho, si quieren pasar un rato agradable y disfrutar de música bien sazonada y servida que no carga las tintas en lo étnico, pero que tampoco olvida las raices y sabe entreverar el mestizaje con un discurso musical suficientemente sólido y coherente no duden en acudir al próximo concierto de Pavel Urkiza en cualquiera de sus compañías. Y si es en algún barrio céntrico de Madrid con buenos amigos mejor todavía.
domingo, 6 de febrero de 2011
BSO: John Barry (III)
Tercera parte del recorrido-homenaje a John Barry sobre algunas de sus más celebradas partituras para el cine. El título central de hoy es sin duda una de las más sentidas y delicadas obras del maestro inglés
La carrera de John Barry conoció, para el que esto suscribe, una depuración y sutil cambio de rumbo en el trasfondo de su música a finales de los 70, camino que le llevaría a crear en este periodo el grueso de sus mejores trabajos, los más excelsos e intensos. Obras como LA CALLE DEL ADIOS o JUEGOS DE NOCHE ÍNTIMOS preludiaban lo que poco más tarde serían obras capitales no solo de la carrera del autor, sino de la música de cine en general que marcarían a fuego la memoria del aficionado a la banda sonora, como EN ALGÚN LUGAR DEL TIEMPO, FUEGO EN EL CUERPO o MEMORIAS DE AFRICA.
FRANCES: ****1/4
El maravilloso tema central dedicado a la protagonista se desarrolla plenamente en el corte ”Main Titles”, de forma ensoñadoramente lírica con un fastuoso y envolvente empleo de la sección de cuerda, para luego un piano romántico y sentido retomar el tema y dar paso de forma magistral a una melancólica armónica. Con este arrollador comienzo el compositor no necesitaría de mucho más para levantar la banda sonora, pero Barry estaba en aquellos momentos en tal estado de gracia que con el segundo corte ”Meeting Harry”, deslumbra con un pasaje bucólico donde destaca, más que en el anterior, la armónica arropada por unos violines inconfundibles, cuya melodía quedará asociada al amigo de la protagonista.
Cortes como “Late To Work” o “Uproar” van anunciando el dramatismo por el sufrimiento de la actriz con una cuerda agónica, ostinatos en la percusión y un piano realizando angustiosas reverberaciones a modo de trasfondo malsano y obsesivo. Otros como “Frances and Doc” y “Walk” se deslizan más hacia un suspense opresivo, donde el piano ejerce de nuevo una pulsión inquietante, para dar paso, como liberación a este bloque de tensión, a una maravillosa variación del tema central durante la primera mitad del corte “Okay Dad; Mother Shut Up!!” y retomar la intensidad trágica en su segunda parte.
La tristeza se abre paso en el score con “Bug House”, de lánguida sonoridad y casi anunciando la rendición de Frances ante su propia vida y cordura, algo que el pasaje siguiente “Free at last” se encarga de afirmar por completo, para tras una introducción apesadumbrada del arpa, viento, cuerda, la armónica de nuevo y acompañada en esta ocasión por el punteo de una maravillosa guitarra, desarrollar una emotiva variación del tema central. De este modo se alcanza el mítico ”Home again; Things are going to be Slow from Now On”, uno de los mejores y más inolvidables pasajes de la carrera de John Barry, que durante algo más de siete minutos desarrolla el tema de Harry y luego plenamente el tema central con una suntuosidad, emoción y delicadeza sublimes. Derramar una lágrima con este pasaje no solo es comprensible, sino que se agradece dada su intensidad.
Compacto obligado para cualquier aficionado, y casi obligado para seguidores del inglés, pues mejora con creces el sonido de la anterior edición y con ello su disfrute, que sin duda volverá a producirse una y otra vez con cada nueva audición. Puedes leer la reseña original completa en este enlace
viernes, 4 de febrero de 2011
BSO: John Barry (II)
Segunda parte de mi pequeño homenaje a uno de los grandes compositores de música cinematográfica en toda su historia. Hoy recupero la reseña de su primer gran éxito y clásico trabajo fuera de la saga Bond. Oscar a mejor banda sonora y canción en 1966.
Hay ciertos autores cuya aureola de mito consigue engrandecerles tanto como para convertir ciertos trabajos suyos en fenómenos de la banda sonora, de los cuales aparecen y reaparecen múltiples ediciones discográficas, ya sea como regrabaciones, ediciones expandidas o similares. El nombre de John Barry es indudablemente uno de esos mitos y por ello que sus partituras más legendarias sean continuamente reeditadas. BORN FREE es un trabajo acreedor de dos oscars en el año 1966 (mejor score y canción) y supuso uno de los momentos claves en la carrera del inglés, su auténtico despegue lírico y melódico estilísticamente hablando.
NACIDA LIBRE: ****1/2
Banda sonora centrada en un fabuloso tema central que acapara el grueso del score con variaciones tan magistrales como la que se ejecuta en “Elsa At Play” a modo de vivaracho scherzo lleno de vitalidad y encanto o en la gloriosa y emotiva aparición final de “Reunion/Born Free”. Los momentos dramáticos son igualmente soberbios llenos de dramatismo e intensidad destacando “The Death of Pati” y el inconfundible sonido Barry en “The Hunt”, así como el ambiente africano plasmado con belleza, sencillez y melancolía en pasajes tan hermosos como “Killing at Kiunga”. Por supuesto la aparición de la mítica canción "Born Free" interpretada por Matt Monro y desarrollando de modo maravilloso la melodía central ayudó a que esta partitura traspasara las barreras de la gran pantalla hasta quedar absorvida por el oído popular de varias generaciones convirtiéndose en todo un hit de ventas de la época y la susodicha canción en un icono musical versionado en múltiples ocasiones hasta nuestros días.
Sin duda un score absolutamente recomendable para cualquier aficionado que acaba de empezar y que no tiene una gran perspectiva de John Barry al ser esta una obra que le fascinará sin lugar a dudas. Y un disco imprescindible para el seguidor del músico inglés, que ve por fin editada en condiciones una composición imprescindible de su carrera, bellísima, emocionante y sentida. Puedes leer la reseña original en el siguiente enlace.
miércoles, 2 de febrero de 2011
BSO: John Barry (I)
El pasado Domingo día 30 de Enero de 2011 John Barry nos dejaba a los 77 años de edad. Un nombre que trascendió las barreras de su profesión - que conquistó de pleno -, la música de cine, para quedarse en la memoria colectiva de todo aficionado a la gran pantalla con un mínimo de buen gusto y oído.
Al ser Barry uno de mis compositores predilectos, me permitirán dedicarle a lo largo de varios días mi más sincero homenaje, recuperando varias reseñas escritas para Scoremagacine sobre algunos de sus mejores trabajos de su extensa y envidiable carrera. No puedo dejar de recomendar la lectura que el compañero Gorka ha elaborado sobre la vida y éxitos del músico inglés para conmemorar a modo biográfico su desaparición. BON VOYAGE MAESTRO. Hoy recupero abreviada la reseña más importante dedicada a mi trabajo favorito del compositor inglés, que escribí en el momento del lanzamiento de su última edición hasta la fecha.
BAILANDO CON LOBOS: *****
Banda sonora colosal, donde se dan cita el epicismo más genuino, la aventura más clásica así como los inevitables guiños al western junto al romanticismo más envolvente y ensoñador del mejor John Barry. La ominosidad de ciertos pasajes de tensión y drama, contrasta con la delicadeza y sensualidad de otros, así como la animosidad y emotividad de las secuencias cumbres del largometraje. El radiante empleo de la cuerda -uno de los inconfundibles sellos del autor- en su exquisito tema de amor "Love Theme" (uno de los mejores de toda la carrera del ingles), contrasta con el poderío de los inconfundibles pasajes para metales -otro de sus puntos fuertes- al tiempo que entrega temas memorables como el viaje hacia el fuerte "Journey to Fort Sedgewick", que perduran en la memoria del aficionado gracias a la sublime capacidad melódica del compositor, cuya facilidad para escribir melodías de enorme calado romántico, aventurero y heroico, encuentra en esta película su mejor excusa.
El tema principal dedicado al protagonista "The John Dunbar Theme" es versionado en distintas ocasiones, como medio de destacar su melancolía al comienzo de su viaje iniciático, para más tarde comentar la propia evolución de su personalidad en la aparición del mismo con armónica como recuerdo de ese oeste perdido al que él pertenecía antes de descubrirse a sí mismo. Así sucesivamente Barry desgrana un sin fin de temas, a cada cual más imponente y emocionante, destacando el dedicado al lobo Calcetines, que hace compañía al protagonista durante su soledad al llegar al fuerte en "Two Socks/The Wolf Theme", la melodía asociada a los búfalos y la solemnidad con la que los Sioux los tratan y veneran en "Spotting the Herd" (personalmente mi tema favorito dentro de toda la obra del inglés), el desarrollado como reflejo de la amistad entre Pájaro Guía y John Dunbar en "The Buffalo Robe" o el emocionante rescate del protagonista de las manos del ejército del que formaba parte en "Rescue of Dances with Wolves".
La calidad irrefutable y exquisita elegancia de la composición no dejan lugar a dudas sobre su categoría, bajo ningún género de dudas una de las mejores y más completas obras del músico y para el que suscribe una de las mejores bandas sonoras de la historia del cine. Puedes leer la reseña original completa en este enlace.
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