jueves, 30 de junio de 2011

BSO: Pascal Gaigne (I)

La quinta edición del Festival de Música de Cine de Tenerife está en marcha, el buen amigo Juan Angel nos lo comenta en su blog. Me encanta leer que uno de mis músicos favoritos (ya mencionado aquí) anda por aquellos lares y con suerte veré de nuevo en Úbeda, por lo que recupero algunas reseñas de trabajos suyos previos. Empiezo por el mejor.

LE COU DE LA GIRAFE de Pascal Gaigne: ****

El disco se abre con el tema central de la cinta, una melodía de tintes minimalistas para piano, cuerda y viento madera. Esta melodía se va a desarrollar con fluidez y creciente sentimiento liberador hasta configurarse en un cuasi vals de resonancias melancólicas. Una pieza bellísima que el autor retomará en variaciones como las escuchadas en "Mathilde" o "Passagères". Para el corte "Mémoires" se elabora un fragmento marcadamente trágico, con la intervención destacada del violín solista y el contrapunto del piano, casi constante a lo largo de toda la creación. El desolador dramatismo de este tema y su continuación en "Je n´ai pas d´enfant", tendrá su contraste con el juego de deconstrucción para pizzicatos y viento de la melodía principal en "On y Va", un pasaje que bien puede recordar a algunos de los mejores momentos de Carter Burwell y que se retomará en la variación ejecutada durante "Le Saumon".

Para la ilustración de los caracteres Gaigne se muestra más difuso temáticamente, prefiriendo (como es habitual en su obra) resaltar de estos las aristas y los claroscuros por encima de buscar una identificación para los mismos con un leitmotiv claro y definido. El corte "Helene" es buena prueba de ello, con el empleo del clarinete y la flauta a modo de punteo descriptivo que volverá a surgir en "Échos Nocturnes". Así pues y con los cuatro temas descritos como fuente y base de la composición, el compositor articula un entramado melódico de enorme belleza tanto en su vertiente vitalista (el tema central en su última aparición durante el corte "Biarritz" por ejemplo), como su apartado dramático, primando en todo momento la cuidada ejecución de unos brillantes solistas entre los que cabe destacar a Javier Perez de Azpeitia al piano y a Waldemar Machmar como violín solista. Un score exquisito donde la vocación camerística se da la mano con la expresividad emocional sin fisuras, de forma plena y absolutamente maravillosa en su audición externa a la película.

Mención aparte, se merecen las piezas incluidas en el estupendo disco de la casa JMB a modo de extras. La primera de ellas procede de "Bertzea", un pasaje fascinante de más de cinco minutos y medio compuesto para guitarra (interpretada por el propio Gaigne), txalaparta (instrumento de percusión vasco) y voz solista. De gran intensidad y audaz propuesta, este fragmento se cuenta entre lo más original escrito por su autor. De "Lepokoa" encontramos dos fragmentos, de nuevo con la orquesta de cámara y la absoluta precisión de sus solistas como principales bazas de su gran hermosura. El corte "L´Enfant Debout" presenta un arrollador scherzo para piano, violín y madera en la línea del tema central de "Le cou de la girafe", con una prodigiosa (tal y como describe su propio autor) "contundencia repetitiva". La siguiente pista "Lepokoa" representa el momento álgido y final del disco, con un tema de más de siete minutos de duración donde el violonchelo de Pascale Michaud y la voz de Amaia Zubiria, dan vida a una de esas piezas que solo pueden describirse como poesía musical. Superponiéndose e interactuando en un diálogo polifónico arrebatador, los solistas arrancan de la partitura un sentimiento conmovedor y puro, alcanzando una emoción impresionante.

Puedes leer la reseña original completa en Scoremagacine. 

miércoles, 29 de junio de 2011

Cómic: Supreme 2

El segundo tomo de las aventuras del musculoso héroe homólogo de Superman, alcanza de la mano de Alan Moore su cenit creativo en cuanto a imaginación y exploración de los conceptos de super-aventuras y meta-humanidad.

SUPREME VOLUMEN 2 de Moore, Sprouse, Veitch y Ross: ***3/4

Si ya en su primer libro se abrían un sinfín de posibilidades a la hora de describir y homenajear la sensación de maravilla que el super-héroe primigenio derrochaba con una serie de narraciones arrojadizas y naif, por completo volcadas en el pulp más ligero y amable, Moore hace evolucionar ahora sus inquietudes personales sobre el caracter principal al imbuirlo de sus particulares obsesiones y revestirlo de lo que en sus aventuras previas carecía; de un auténtico sentido autónomo derivado del icono heórico por antonomasia. De este modo se logrará usar el metalenguaje del tebeo como hilo conductor, ahora de modo más profundo y tan enrevesado como divertido, consiguiendo una exploración quirúrjica de las líneas maestras del género que ralla en el delirio más brillante.

Por otro lado la colaboración con dibujantes previos y la aparición de algunos nuevos con los que volvería a trabajar a posteriori como Chris Sprouse (en su otra criatura surgida a la sombra de esta temática donde alcanzaría una mayor perfección artística aun sin la potencia conceptual aquí desarrollada: TOM STRONG) ayuda a definir y perfilar un estilismo que era uno de los aspectos más cojos de los números previos, ya que se sostenía del cliché y la reiteración del homenaje casi por completo, cosa que sin llegar a desaparecer del todo en este segundo tomo, consigue subir un par de peldaños. Las portadas de Alex Ross completan el toque de lujo en cada capítulo y si bien es una lástima que la serie se cancelase por la bancarrota de la editorial, dejando en el aire un cierre de la trama central del confrontamiento entre Supreme y su gran archienemigo Darius Drax que se va anunciando en sus últimos números (y que Moore ya tenía perfilado en dos episodios más), la última peripecia del personaje puede servir como agradable punto final.

De nuevo Random recopila los diez capítulos (más extras añadidos) de esta segunda gran aventura titulada EL RETORNO en rústica y con la misma reducción de tamaño que el Volumen 1, completando una serie magnífica y ejemplo de creación que explora y estudia conceptos cardinales de una de las formas clásicas del tebeo. Muy recomendable.

jueves, 23 de junio de 2011

Cómic: Billy Bat Volumen 1

Hoy reseña/comentario/crítica de BILLY BAT 1. Naoki Urasawa es uno de los mangakas más estimulantes y reconocidos en el panorama internacional comiquero. Sus series de larga duración y continuo desarrollo, repletas de sorpresas, giros, personajes y tramas misteriosas son tan reconocibles como adictivas. Hoy el primer número de su última saga en activo.

BILLY BAT VOLUMEN 1 de Naoki Urasawa: ***1/2

Teniendo en cuenta que a larga distancia Urasawa resulta ser apabullante en su capacidad de amasar situaciones, enrevesar la acción, perfilar caracteres y atrapar al lector con abundantes cliffhangers de infarto, se puede llegar a pensar que lo que consigue es fácil, puesto que es capaz de repetirlo una y otra vez sin muestras de cansancio serie tras serie. Pero lejos de dar por válida esta aseveración, uno no tiene más que abrir el primer número de BILLY BAT para comprobar hasta que punto Urasawa se esmocha la cabeza reinventado de nuevo las tramas conspirativas de acumulación de información, referencias y misterios en cadena. Ahora le toca el turno a un dibujante de cómics oriental (con la amplitud de gama que la narración que emplea el metalenguaje del tebeo ofrece a la historia) que descubre estar plagiando un personaje/logotipo que procede de tiempos inmemoriales y forma parte de una organización secreta vigente desde entonces.

Es evidente que las reminiscencias son directas a 20TH CENTURY BOYS, pero Urasawa engancha con un arranque desconcertante para pasar rápidamente a desarrollar los primeros compases de una enrevesada trama que se avecina de tamaño considerable, en la que juega no obstante sus cartas con la maestría habitual que ya le hemos visto en la previa (y magnífica) PLUTO o en su ya mítica MONSTER. Una serie prometedora - pese a la sensación de dejá vù - a la que habrá que estar atentos.

martes, 21 de junio de 2011

Cómic: Shade Volumen 3

Las aventuras de Shade en su lucha contra la locura continuan cerrando la trama pendiente de conclusión con las comunas hippies, para dar paso a un genial capítulo autoconclusivo e iniciar un nuevo arco argumental de impactantes consecuencias.

SHADE VOLUMEN 3 de Milligan, Bachalo y Jaaska: ****

Shade se enfrenta ahora a la derrota en los territorios adquiridos en San Francisco por las artimañas del "Grito Americano", para acto seguido abordar el puritanismo de la sociedad americana en todo su esplendor, empleando Milligan para ello un derroche de mala uva ilustrado por un nuevo miembro en el aquipo artístico, un Bill Jaaska que se adecúa de modo ajustado a las necesidades de la trama en cuestión. Aportará ese tono retro de ambientación en los 50 que rememora en su trama la clásica cinta de Don Siegel "La invasión de los ladrones de cuerpos", en otra pirueta referencial que el guionista emplea para hacer salir todos los prejucios y paranoias conspirativas del norteamericano ultra-conservador. La continuación de la trama central conducirá a Shade y a su compañera Kathy a verse imbuidos en más asesinatos de familiar tono para desgracia de esta, llevando al protagonista a tomar una inesperada decisión con la que intentar ponerle freno al descontrol que se apodera de su existencia mental compartida. Un nuevo laberinto de lucha de identidades se adueña por completo de la narración, enredándose con agilidad e inteligencia, lo que da muestras de que rizar el rizo dentro de sus habituales obsesiones es algo que Peter Milligan sabe hacer con soltura, bordeando tanto lo delirante como lo genial.

lunes, 20 de junio de 2011

Cómic: Shade Volumen 2

La serie se asienta estructuralmente tras su arrolladora primera aventura, configurándose como una colosal road-movie en la que el viaje de Shade y sus intentos de detener la locura servirán como excusa para diseccionar todas las miserias más destacables de la América contemporánea.

SHADE VOLUMEN 2 de Milligan, Bachalo y Pennington: ****

En primer lugar Milligan va a despacharse a gusto con la fábrica de sueños de Los Angeles, triturando sus cimientos con una serie de enredos en los que la narrativa cinematográfica - ilustrada de modo soberbio por Bachalo - absorbe por completo el sentido de la trama, usándola de modo cortante y lúcido. De este modo los aspectos menos glamurosos de Hollywood servirán para dejar en evidencia los mecanismos de la vanidad y avaricia humana dentro de la industria del espectáculo y su hipocresía colosal, solo a la altura de los egos que la dirigen y controlan. Tras esto los indigentes y la basura darán un despiadado baño de demencial humildad a la ciudad de Nueva York, para acto seguido entrar de lleno en los dominios del "Hombre de los cambios perpetuos", creador en San Francisco de un sinfín de comunas hippies a cada cual más alucinada e irreverente. Un segundo número que amplifica la sensación lisérgica del previo y solidifica las innumerables sensaciones que abrían la serie para convertirla ya en un quirúrgico  negro e irónico recorrido metafísico sobre la identidad nacional norteamericana a través del análisis de sus aristas más afiladas y sus dobleces más oscuras.

sábado, 18 de junio de 2011

Cómic: Shade Volumen 1

Poco a poco y entrecortadamente voy a intentar recuperar la magnífica serie de la que hoy comento su primer número. Dado que son diecisiete y su lectura se me va a alargar en el tiempo sean pacientes, prometo acabar lo que ahora comienzo.

SHADE VOLUMEN 1 de Milligan, Bachalo y Pennington: ***3/4

Ya he escrito sobre Peter Milligan en pasados posts, por lo que sabrán que considero al inglés un escritor para cómic más que solvente. Demuestra con esta serie lo mejor de lo que es capaz, realizando una puesta al día de un personaje un tanto peculiar del universo DC, creado nada menos que por Steve Ditko en 1977. Pero si interesante es la materia prima de la que partir, Milligan no se amedrenta ante la importancia del creador del original a la hora de ofrecer un abanico por completo renovado y, por qué no decirlo, también ambicioso de posibilidades sobre las que trabajar con su nuevo "Hombre Cambiante", sustituyendo una trama más volcada en la ciencia-ficción y su imbricación dentro del universo DC por una  auténtica reformulación del origen del protagonista y una redefinición plena a la par que bastante lisérgica de las desventuras en las que este se verá envuelto junto a su accidental acompañante femenina. Shade viajará a la tierra desde Meta (igual que con Ditko), pero ahora emplea el "Área de la locura" para moverse entre dimensiones, utilizando su "Chaleco de la locura" para estabilizar unos poderes que le permiten alterar la realidad. Su misión: detener el avance de la locura en América de la mano de "El Grito Americano" (representado icónicamente como un esquelético Tío Sam). 

Con dicho punto de partida y todas las insanas y demenciales ideas que es capaz de imaginar, Milligan desarrolla en este primer volumen la primera y sorprendente aventura del personaje, adoptando el cuerpo de un asesino en serie, adquiriendo como compañera de viaje a la hija de las últimas víctimas del mismo, luchando contra la huella histórico-cultural del magnicidio de Dallas en forma de secuelas emocionales en un escritor y finalmente desvelándonos el renovado origen de Shade. Un carrusel de inventiva que juega con ideas tan curiosas - y recurrentes en el guionista - como son los virulentos choques de identidad; tanto nacional versus individual, como los de Shade con las personas con las que se funde para intentar resolver los estragos que el avance de la locura produce en sus mentes. Magnificamente ilustrado por un Chris Bachalo que aporta el toque pesadillesco oportuno con precisión, elegancia y espectáculo, SHADE es desde su primer número la mejor obra de Peter Milligan y una de las colecciones de la línea Vértigo más estimulantes y recomendables. Su edición en asequibles tomitos en rústica por parte de Planeta, (englobando 4 números americanos) ayuda a su cómoda adquisición serializada.

miércoles, 15 de junio de 2011

Tv: Treme Temporada 1

David Simon se ha convertido para el que escribe en nombre de referencia en cuanto a televisión americana contemporánea de la más alta calidad. Hoy comentario de su nueva serie en activo, extraordinaria en todos sus aspectos.

TREME TEMPORADA 1 de David Simon y Eric Overmyer: ****

Siempre bajo los auspicios de la HBO, primero con su estimulante THE CORNER, luego con la obra maestra en cinco actos THE WIRE, seguida de la soberbia GENERATION KILL, hasta la hoy comentada TREME, el periodista, escritor y productor no ha defraudado en ninguna de sus propuestas hasta la fecha. Que una serie arranque con un nivel de calidad tan excepcional en todas sus facetas tanto técnicas como artísticas, es un lujo del que solo pueden presumir unos pocos, Simon es uno de ellos. Paladín contestatario de los males endémicos sociales de nuestro tiempo y su país, echa la vista ahora hacia el Nueva Orleans post-Katrina, configurando una primera temporada en su habitual línea dramática y realista con apuntes de comedia ligeramente más abundantes que en series previas. Sigue encauzando todas las tramas que propone a través de un rico protagonismo coral, salpicadas de una denuncia social seca, contundente, justa, sosteniendo siempre una espina dorsal narrativa vigorosa y una puesta en escena elaborada, pausada, pero en todo momento ágil e identificable.

Las vidas cruzadas de un puñado de habitantes de la ciudad asolada por el huracán, servirán como piezas en un gran tablero urbano jugando al drama de la vida diaria en continua lucha y reconstrucción de su sentido y razón de ser. Un puzzle ambicioso y complejo que Simon y Overmyer saben tejer con maestría, cediendo la dirección de sus jugosos episodios (de una hora e incluso un poco más de duración en el piloto y el que cierra la temporada) a nombres tan destacados como Agnieszka Holland, Ernest Dickerson o Brad Anderson, todos ellos veteranos de la HBO. El reparto resulta a todas luces inmejorable, repitiendo un buen número de nombres comunes en las producciones de Simon, en especial los vistos a lo largo de THE CORNER y THE WIRE; Wendell Pierce ("Bunk"), Clarke Peters ("Freamon") o Khandi Alexander , pero acompañados en esta ocasión de sólidas figuras del reciente cine americano, como la ganadora del oscar Melissa Leo (soberbia, por cierto), John Goodman, Steve Zhan o Kim Dickens. Se intercalaran apariciones de músicos destacados y figuras históricas vivas del jazz, incluyendo a la joven violinista Lucia Micarelli como actriz fija dentro del reparto.

Como habrán adivinado, la música cobrará un rol importantísimo dentro de la serie, pero no será el único elemento temático a explorarse con sutileza e inteligencia; las festividades (destacando el episodio "All on a Mardi Gras Day"), la cocina, la cultura y el modo de vida de los habitantes de la ciudad, sus pérdidas, reencuentros, dolor, alegría y sinsabores, todo se tratará con el mismo mimo, respeto y detalle. Desde el humor destacado en "Shame, shame, shame" al terrible dramatismo contenido de "Wish someone would care", la serie pasa por todos los estados anímicos imaginables, hasta alcanzar una recta final emocionante e inesperada, durante la cual en una jugada maestra de su útimo capítulo "I´ll Fly Away", se reconfigura nuestro punto de vista sobre todos los personajes y experiencias vividas, obligando a una sentida reflexión sobre la vida y sus vericuetos emocionales. Lograr algo así con tanta humildad, cariño y desnudez expositiva, sin efecticismos, sin sermones, sin efectos lacrimógenos, solo emoción, es algo impresionante. Obligada.

lunes, 13 de junio de 2011

Cómic: Supreme 1

La lectura de prácticamente cualquier trabajo del barbudo inglés Alan Moore debería ser parada obligatoria para todo aficionado a la disciplina comiquera que se precie de serlo. Con este primer volumen consigue entretenimiento y análisis de la figura super-heroica por antonomasia.

SUPREME VOLUMEN 1 de Moore, Veitch, Bennet y Ross: ***1/2

La deconstrucción del mito, el análisis del concepto, la disgresión de los elementos que sirven como cimientos para la creación de una leyenda, de un super-héroe y sus circunstancias siempre han sido motivo de reflexión e inquietud para Alan Moore, que ya plasmase sobre dicha figura interesantes puntos de vista tanto para el fundacional SUPERMAN, como para personajes similares que le sirvieron de pizarra temática sobre la que diseccionar el ADN del arquetipo heroico, como MIRACLEMAN o TOM STRONG, hasta su reformulación completa en WATCHMEN. De este modo, SUPREME le ofrece el banco de pruebas perfecto para asimilar las mil y una referecias y clichés de los musculosos hombres embutidos en licra de colores, mandibula cuadriculada y exclamaciones de opereta. Tanto es así, que por momentos la lectura de esta compilación de su primer arco argumental se antoja más un continuo guiño y homenaje a las convenciones del género que una creación autónoma con todas las de la ley, incidiendo en una serie de ideas que por momentos bordean (Rubs dixit) la negación de una dimensión propia para el personaje.

Además el dibujo tipo Image de las tramas en el presente no ayuda en demasía a la recreación de un universo visual homólogo a la riqueza conceptual de Moore, que cuando lleva a su terreno onírico el desarrollo de las aventuras del personaje suma enteros dentro de un conjunto siempre entretenido, pero solo realmente pleno cuando juega a confrontar las bazas que mejor sabe el guionista conjugar; los paralelismos narrativos, las resoluciones alambicadas, la puesta en escena inteligente, los juegos con el metalenguaje o las citas culteranas. Más adecuadas resultan las ilustraciones de los flashbacks que cuentan los orígenes del protagonista, a modo de los comic-books serializados que vieron nacer al icono que SUPREME imita, aportando toda esa cualidad naif tan arrojadiza como entrañable con la que dar pie al transcurso de la acción "real" dentro del cómic. Asimismo apuntes de humor tan lúcidos como el darle al protagonista el trabajo de dibujante de cómics en un periódico, servirán como excusa perfecta para abordar un elaborado estudio sobre las posibilidades emocionales de la doble identidad.

Y por supuesto, el derroche habitual del guionista en cuanto a ideas y posibilidades de enrevesamiento narrativo (desde la premisa inicial de "revisión" del personaje, hasta la "torre del tiempo" con la que se resolverán de modo sorprendente varias situaciones o el "reino del pensamiento" anticipando parcialmente el viaje mágico de PROMETHEA) que es capaz de construir sin dejar en ningún momento de ser ameno y de modo invisible perfectamente comprensible. Un tebeo muy recomendable en cualquier caso recopilado ahora en edición de bolsillo en rústica por Random, con una escasa pero destacable reducción de formato que se compensa con un precio ajustado en comparación al coste global de la serie en su edición anterior de Dolmen. Solo que aun se puede encontrar esta saldada a mejor precio. Misterios del mercado.

viernes, 10 de junio de 2011

Cine: Un Profeta

No he seguido desde su comienzo el cine de Audiard, pero tras dos cintas, paso a incluirle automaticamente en mi saco de indispensables. Si ya con DE LATIR MI CORAZÓN SE HA PARADO me resultó sólido, sobrio y convincente en sus propuestas, con la película que hoy me ocupa consigue elevar hasta límites insospechados mi opinión sobre el.

UN PROFETA de Jacques Audiard: ****1/2

Drama carcelario que plantea el, a priori, típico esquema de ascensión al trono del poder criminal desde la nada (en este caso más pura y literal), el film consigue sobresalir por encima de etiquetas al realizar una profunda reflexión sobre la identidad de su protagonista. Tasciende la linealidad de su propuesta con un milimétricamente estructurado guión y una puesta en escena seca y concisa, pero también atractiva y ágil de un modo imperceptible pese a su inicial parsimonia constructiva. Audiard absorve todas las posibilidades narrativas imaginables para ofrecer un despliegue de maestría en la dirección de una trama compleja que evoluciona siempre en función de su personaje central Malik El Djebena, un soberbio y contenido Tahar Rahim. Sobre su caracter, circunstancias y vivencias se armará un andamiaje del que el realizador se sirve para analizar a modo de entomólogo social el funcionamiento de los  sistemas sobre los que Malik satelizará primero obligado a sobrevivir, luego empujado por la lógica interna de los mismos a usarlos en beneficio propio, hasta - en un final emocionante, glorioso en su terrible puñetazo de admiración hacia el protagonista - alcanzar la comprensión de su personalidad erigiéndose sobre ellos.

Sistema carcelario y sus grietas endémicas, sistema criminal y su estructura infectada de envidia y luchas de poder, sistema social de respeto solo al vencedor así como odio entre etnias (entre las que Malik se moverá con la única ventaja de ser bilingüe, siendo siervo de unos y traidor para otros, hasta contemplar avanzado el film que siempre fue ese profeta en tierra ajena al que el título se refiere), sistema moral de ambigüedad al que solo la amistad parece ser ajena y finalmente liberadora del calvario del protagonista. Una continua sucesión de elementos interesantes conjugados con inteligencia y pulcritud, entremezclando escenas de una intensidad y fisicidad brutales (el primer asesinato de Malik o el tiroteo dentro del coche), junto a otras de absoluto terror (la visión de la víctima en el catre), pasando por el lirismo más intenso (la muerte del amigo), destacando las focalizaciones en momentos claves, asi como el empleo de la cámara lenta o el montaje rápido a lo Scorsese. Durante casi tres horas Audiard no da muesta alguna de cansancio ni altibajos, apoyándose en un espléndido trabajo fotográfico de Stéphan Fontaine y una brillante, sutilísima, partitura de Alexandre Desplat.

Un ramillete de actores secundarios magníficos, entre los que destaca sobremanera Niels Arestrup como el mafioso protector de Malik y una ambientación cercana al realismo documental pero dejando de lado los efectismos baratos de esta modalidad para centrarse en la visión y evolución de su personaje central, empleando para ello con brillantez un sinfin de recursos cinematográficos que Audiard usa para narrar una historia apasionante de violencia, miedo, dolor, angustia, supervivencia y autodescubrimiento. UN PROFETA es, como muchas de las grandes historias contadas en celuloide, un viaje iniciático poético, salvaje y profundamente humano. Cine en estado puro como no contemplaba desde ZODIAC, LA VIDA DE LOS OTROS, HIJOS DE LOS HOMBRES o POZOS DE AMBICIÓN.

miércoles, 8 de junio de 2011

BSO: Christopher Young (IV)

Y como última aportación recuperada de entre el catálogo de trabajos recientes del compositor, toca hoy su partitura para el remake de DOS HERMANAS, una cinta de terror oriental interesante aunque fallida, que vio nueva versión americanizada con escaso interés. Justo lo contrario que ocurría con las revisiones de THE GRUDGE.

THE UNINVITED de Christopher Young: **3/4

Trabajo que bascula entre la reiteración de un patrón tan solvente como fácilmente reconocible y destellos de gran artesano, se construye una obra seria y esforzada por momentos, que bordea a ratos el cliché de lo previsible. Parte de un tema central con esa inconfundible y suave cadencia rítmica con resonancias de vals que sirve de base a una melodía coral femenina sencilla y oscilante, arropada por ténebres cuerdas que retomarán el leit-motiv más intensamente, anunciando con gravedad lo que antes se ha susurrado; todo un acierto narrativo y una auténtica declaración de intenciones por parte Young. La estructura cíclica de este tipo de piezas le viene de perlas al autor para sugerir ideas y ecos de fragmentos que luego habrán de resolverse. Recursos que lejos de resultar agotados, siguen funcionando tanto cinematográfica como musicalmente.

Las convenciones habituales del género se visitarán pulcra y sólidamente, sin alardes ni efectismos, desde el piano misterioso de "Twice Told Tales" construyendo un nuevo tema cuasi-romántico que volverá a aparecer en "Pairs in Love", a los efectos orquestales y corales atmosféricos con golpes de efecto de "I´m at a Party" o "The Screaming Bell". Asimismo, Young nos regala un scherzo de tintes trágicos en el breve pero hermoso "Glass Act" y momentos de gran tensión emocional in crescendo con "Terror on the Water", "Working Dreams" y "What Have You Done?". Los estallidos de cuerda típicos del compositor surgen en "Bloody Milk", y las variaciones de orquestación sobre el tema central en "Twin Nightmares" y en el resumen circular final de "Tale of Two Sisters". No obstante, el corte más destacado es sin duda "Cry of Love", un extenso fragmento con violentas y fantasmagóricas intervenciones vocales, deudor de la pasión del músico por Ligeti, Penderecki o Lutoslawski, seguido del único momento de acción de la partitura en "A Dance with No one", una pieza contundente de obsesivo y pulsátil ritmo sostenido.

En cualquier caso y pese a la - aparente - variedad de la obra y la consistente construcción del entramado poca es la sorpresa en el conjunto. Se agradece que Christopher Young siga demostrando ser el baluarte del género, entregándose a el con toda la dedicación que ésta o previas obras de similar calado ratifican, pero los límites de su puesta en escena son cada vez más visibles.

Puedes leer la reseña original y completa en Scoremagacine.

martes, 7 de junio de 2011

BSO: Christopher Young (III)

Hoy recupero un trabajo que pasó algo desapercibido, pero que encierra todo el saber hacer y personalidad inconfundible de su autor, aun con una mínima aportación a su obra pretérita.

UNTRACEABLE de Christopher Young: ***1/4

Obra que supone musicalmente el paradigma de la sencillez a la hora de abordar una trama formulista y por abuso de clichés por completo predecible, cualidades que en absoluto se ven extendidas a su apartado sonoro, en el que se consigue la cuadratura del círculo del estilo del compositor en su vertiente más pura y destilada. Si nos fuese ajena por completo la personalidad musical de Christopher Young, estaríamos asistiendo aquí a una de sus clases magistrales y por ende a todo un compendio de los guiños y aportaciones que ha ido realizando a lo largo de bandas sonoras tan destacables como “Jennifer 8”, “Judicial Consent” o “The Glass House”, hasta alcanzar la brillantez de títulos como “Copycat”, “Urban Legend” o “The Gift”.

El disco, editado agradablemente por Lakeshore, se abre con "Untraceable", un corte que ya desde sus primeros acordes de filiación inconfundible (piano, violines, cellos conjugándose armónicamente como solo Young sabe hacer) presenta toda la atmósfera de la cinta y la base orquestal de lo que será su tema central. Este, plenamente desarrollado en la siguiente pista "Missing Flowers", resulta ser una hermosa y afligida melodía que dará juego para emplearla en posteriores fragmentos de tensión y misterio como "Death After Life After Death" o "Net Nuts", donde se ejecutaran sinuosas variaciones de su frase inicial, un motivo recurrente en la carrera del compositor del que aquí se extraen infinitas variantes y matices.

El empleo de la electrónica resulta especialmente lúcido en su fusión con la orquesta durante el desarrollo de pasajes como "Session Locked" o el citado "Death After Life After Death", mientras que momentos más reflexivos como "Gouldylocks", con esas inquietantes cadencias marca de la casa, operan como interludios de falsa calma para dar paso a la intensidad de "Viewer Executioners", con ominosos metales y obsesivo empleo de la percusión, o de "Incinerated in Cement" donde el empleo de la celesta contrasta con la contundencia de los contrabajos, en un alarde de orquestación y polifonía que se extiende durante más de siete minutos en la pista de mayor duración del CD. Los grandes momentos del score los encontramos en "Acid Decomposition" y "Blinking the Code". El primero se abre con cuerdas sostenidas y una nueva cita del tema principal interrumpida por desasosegantes golpeos de los arcos y angustiosos violines llevados hasta su asfixia, que preceden a un ejercicio de polirritmia digno del mejor Goldsmith. El segundo se inicia otra vez con el susurro del tema sobre una persistente base rítmica para dar paso a una arrolladora danza sincopada donde el dialogo entre percusión, viento y cuerda - con el piano como elemento unificador - culmina una de las piezas más sólidas creadas para un thriller en años.

Para cerrar de forma circular la narración, Young acude a la melodía central en "Kill With Me" con una exquisita variación para piano en el meridiano de la pieza, en la que de modo liberador se roza el ambiente pastoral con un lirismo contenido y melancólico. Un estupendo broche para un recorrido musical ejemplar, donde la madurez de un músico intachable se hace notar a cada momento, con su elegancia y sabiduría habitual.
 
Puedes leer la reseña original y completa en Scoremagacine.

lunes, 6 de junio de 2011

BSO: Christopher Young (II)

Continuando con el repaso iniciado con THE GRUDGE, hoy toca recuperar la reseña que en su momento le dediqué a su secuela, abordada con el mismo aplomo e igualando en calidad a su predecesora, ofreciendo además una sugerente orquestación étnica.

THE GRUDGE 2 de Christopher Young: ***3/4

Como no podía ser menos, Young cumple con creces en su cometido de asustarnos y sorprendentemente, de ofrecernos nuevos y originales retazos de sonoridad japonesa y ambientes cercanos a la música concreta con la que el autor coqueteó en sus inicios musicales en piezas como “Mases” o “Coku-Ryu” e incluso tangencialmente en trabajos para cine como “Bat 21”. El punto de partida no deja de ser conocido por el aficionado, sea o no seguidor de la saga, pues en el recorrido que la edición discográfica nos ofrece, encontraremos tanto la agresiva atonalidad deudora de Penderecki ya oída en el primer film, como el suspense inquietante de las voces e instrumentos solistas típicos del género, así como el lánguido tono melódico que acompaña el drama.

El norteamericano reincide en la exploración del material temático de la primera parte con sutileza e ingenio, destacando la variación del motivo central que recupera de forma alterada en el corte que abre el disco, “Ju-On 2”, donde se apoya en unos lúgubres y ominosos coros masculinos para darle profundidad y contraste a la melodía de la saga, reconvertida ahora en una cuasi-nana infantil de perturbadora sonoridad. La siguiente pieza, “Hitan” es Young en estado puro, un brillante pasaje de suspense y misterio resuelto con cuerda, piano y leve acompañamiento electrónico, deudor de los mejores momentos del compositor en el género, como en los temas centrales de “The Glass House” o “Judicial Consent”. Con “Gishiki” se abre brecha en la atmósfera musical de la serie, al aportar una nueva vía expresiva del terror con la inclusión de instrumentación étnica japonesa. Efectos de reverberación, golpeos y percusiones brutales, se entremezclan con efectos sintéticos creando una amalgama de sonidos secos, hirientes y desconcertantes, que en lo impecable de su aplicación visual consiguen alcanzar ese lacerante miedo a lo desconocido que se esconde en la maldición que persigue a los personajes de la nueva cinta.

Así pues, tanto con lo familiar de los recursos clásicos -que no albergan secretos para el compositor como así lo demuestra, por ejemplo el corte “Higeki”- como con la experimentación de la nueva paleta orquestal expuesta en los cortes “Seme” o “Ritsuzen”, el músico exprime su expresividad atenazadora cada vez más hasta alcanzar al final su brutal conjunción. Young desplegará todo su poderío en los temas “Shikyo” y “Asuma”. A lo largo del primero, el más extenso de todo el compacto, asistimos tanto a la aparición de la cortante sonoridad de unas flautas japonesas, como a una fantasmagórica voz solista marca de la casa (con ecos a la magistral “El exorcismo de Emily Rose”) que desgrana una hermosa y apagada melodía bruscamente interrumpida por una explosión orquestal. El segundo corte supone el desarrollo del salvajismo sonoro del compositor en su máxima expresión, pues tras la explicación del pasado de la trama, la huida del presente se hace inevitable. Para ilustrar la macabra secuencia, el compositor construye un fragmento atonal in crescendo, donde primero fuerza el extrañamiento con coros y efectos acústicos al tiempo que cita lejanamente el tema central, para luego de forma rítmica y despiadada, alcanzar un climax asfixiante con chillidos de cuerda y percusión. Una de las piezas más extremas escuchadas en la música de cine de los últimos años.

Para el cierre de la trama, se acude otra vez a una variación del tema principal en “Inochi”. Ahora con el empleo de los coros en menor medida y la introducción de la instrumentación japonesa, se resuelve la narración musical con una inquietante coda, desarrollada en base a un desasosegante motivo para cuerda concluido con unas notas de xilófono. El compositor nos ofrece más incluso con esta segunda parte que con la previa una propuesta arriesgada, cortante, honesta. Esta es la música del miedo. Y como no podía ser de otro modo, es de nuevo Varèse Sarabande, la responsable de la edición. Repite grafismo, duración aproximada, selección de pistas (con el inconfundible sello de su autor en los títulos) y escueta presentación, pero acredita en esta ocasión –cosa que no se hizo en el disco anterior- a los orquestadores y al director de la orquesta, este último el otrora apreciable compositor canadiense Hummie Mann.

Puedes leer la reseña original completa en Scoremagacine.

domingo, 5 de junio de 2011

BSO: Christopher Young (I)

Con su reciente aportación al blockbuster de turno con un trabajo más que digno para los tiempos que corren; la pirotécnica PRIEST, el autor del que recupero aligeradas varias reseñas de algunos de sus trabajos de los últimos años, es sin duda alguna el maestro de la banda sonora de terror.

THE GRUDGE de Christopher Young: ***1/2

Arriesgado y creativo como pocos en lo que a las más diversas formas de sugerir o mostrar abiertamente el terror se refiere, Young ha conseguido superar con creces, y en todas las vertientes imaginables, a sus compañeros de generación y a todos los autores posteriores que han seguido la estela por el impuesta aunque siempre a su sombra. Desde el ambiente malsano e hipnótico de la mítica partitura para “Hellraiser”, su operística continuación con “Hellbound”, la sinuosa agresividad romántica de “Copycat”, el trepidante dinamismo de “Leyenda urbana”, los sutiles susurros de “Premonición” o el más puro horror de “El exorcismo de Emily Rose”, todas y cada una de sus variantes han dado claves de un genio inagotable en este campo, de un filón que no parece agotarse dado su renovado brío en cada nuevo proyecto (“Jennifer 8”, “La mitad oscura”, “La bendición”) en el que se embarca con el miedo como telón de fondo.

Estructurado el excelente disco editado por Varèse en ocho pistas con el título genérico de “Ju-On” y con una audición continua de las mismas, Young explora y amplia terrenos conocidos en su tema central melódico e inquietante que hace su aparición en el primer corte tras la etérea introducción del susurro de una voz solista femenina acompañada de cuerda y un perfecto acompañamiento electrónico. Este leitmotiv asociado al misterio que envuelve la casa donde va a suceder gran parte de la trama, volverá a aparecer de forma puntual en algún otro breve momento, pero apenas lo usa y prefiere inclinarse por la creación de otros motivos y elementos tanto o más efectivos que éste. Asimismo se hace uso de una orquestación precisa y excelente incluyendo campanas, celesta y por supuesto una brutal sección de cuerda, que ejecuta ya desde el principio, en su segundo corte, una salvaje intervención de los violines declarando abiertamente su referencia a Penderecki en esta partitura, autor clave para entender esta creación y gran parte de la música de Young para el género, pues se ha visto influenciado directamente por este capital compositor, así como por otros como Lutoslavski o Ligeti, tal y como ha declarado en alguna ocasión.

Un misterioso motivo desarrollado en el corte cinco, a caballo entre el ritmo de un vals siniestro y una melodía de caja de música, ofrece el sello característico de su autor, para continuar con un lánguido motivo para piano en la pista seis, violentamente interrumpido de nuevo por un estallido de la sección de cuerda, la cual tomará el protagonismo absoluto en el siguiente corte, el auténtico momento cumbre del score, un pasaje brutal de más de doce minutos y medio de continua evolución. Este extenso fragmento acompaña toda la resolución de la trama y progresivamente va atenazando al oyente hasta alcanzar un grado de tensión y terror salvaje, con ostinatos, golpeo de los arcos, crueles pizzicatos o literales chillidos de los violines y los cellos. Un corte que ejemplifica el poder de la música de cine en su estado de expresión más puro y sin concesiones. Arida, disonante y directa, esta pieza se incrustará en la memoria del aficionado que guste de platos musicales fuertes y sin complejos de ningún tipo; un viaje hacia la contundencia más absoluta. En este mismo terreno el autor solo se ha superado a sí mismo con la excepcional “El exorcismo de Emily Rose”, una de sus creaciones maestras y quizás su mejor trabajo para el terror, una banda sonora que por la dureza (al igual en parte que este THE GRUDGE) de su audición pueda resultar difícil de asimilar pero que gana en grandeza con cada nueva escucha.

Para cerrar de forma circular el disco, Young recupera el tema central en la pista ocho plenamente desarrollado, continuando con un liberador momento para piano marca de la casa, sosegante y casi esperanzador, pero que enseguida se oscurece con la aparición de la fantasmagórica voz femenina del inicio que nos advierte que nada se ha resuelto. Un punto y final sugerente y magnífico para un trabajo estupendo, que si bien no carece de inevitables golpes de efecto en ciertas secciones, el excelente pulso que mantiene en todo momento y el memorable recorrido del corte siete lo hacen acreedor de una recomendación plena.

Puedes leer la reseña original completa en Scoremagacine.

miércoles, 1 de junio de 2011

Cómic: Slot Barr

Hoy reseña/comentario/crítica de SLOT BARR. Con la reciente pérdida de Carlos Trillo me vienen a la memoria los grandes nombres del tebeo argentino, siendo los responsables de la serie que hoy comento dos de los mas destacados.

SLOT BARR de Ricardo Barreiro y F. Solano López: ***1/2

Resulta innegable la impronta en el género de la ciencia ficción de tintes crítico, social y humanistas que Oesterheld forjaría a fuego con EL ETERNAUTA (ilustrada también por Francisco Solano López), dejando en siguientes sucesores unas huellas indelebles en el contenido moral de sus tramas. En este caso las desventuras del rudo y algo bobo protagonista de esta magnífica saga serializada en la mítica revista Skorpio. Anticipándose un año en imagínería espacial y en la creación de un gobierno galáctico centralizado y opresor al Lucas de STAR WARS, Ricardo Barreiro firma de modo ejemplar su primera obra para la historieta. Pero donde Juan Salvo es un héroe siempre arropado por el grupo, empujado por las circunstancias a la supervivencia y la lucha, Slot Barr es un pobre diablo lanzado de modo arrojadizo a la aventura más inesperada, contando tan solo con la ayuda de un micro-organismo inteligente acoplado a su cerebro por accidente, que le otorgará todos los conocimientos y habilidades necesarias para desenvolverse y salir airoso de cualquier situación en la que se vea atrapado, emulando al Aldiss de EN EL LENTO MORIR DE LA TIERRA que ya adaptase magistralmente al tebeo Carlos Gimenez en la comentada HOM.

Una vez alcanzado el punto de inflexión en la serie, con la misión de encontrar un texto mítico en la tierra primigenia y origen de la humanidad evolucionada que gobierna el cosmos desde "La confederación del núcleo" (título del primer volumen), Slot pasa a convertirse a lo largo del segundo libro en un viajero de las estrellas en continuo desafío a las injusticias que va encontrando a su paso, trascendiendo por completo la inicial aventura irreflexiva. Siempre se verán sus andanzas barnizadas de dilemas éticos y salpicadas de elaborados detalles de un género por el que Barreiro parece sentir debilidad, alternando minuciosas descripciones de naves, desplazamientos espaciales o etimología fantástica, al tiempo que alterna textos historicistas del futuro y remienda en sus guiones ideas o apuntes metaliterarios, como los nombres que adoptan los habitantes de la tierra, así como el viaje al planeta western (que conecta ideas con aquel soberbio albúm de LOS NÁUFRAGOS DEL TIEMPO "Universo Canibal") o la aventura Melvillesca en pos del monstruo espacial. Solano López no se queda atrás en inventiva, traduciendo a exquisitas y descriptivas imágenes todo aquello que al guionista se le pasa por la cabeza, haciéndolo propio con su sobrio y elegante trazo, acreedor de una narrativa fluida, precisa, expresiva (mención al respecto merecen los cambios de personalidad del protagonista al acomplarse al organismo inteligente, llevados a cabo con un sutil cambio en su mirada) tremendamente dinámica. Amén de los dibujos de las numerosas mujeres que poblarán los trayectos de Slot. Sexys, recatadas, exuberantes, provocativas o mortalmente dulces, el trazo del dibujante no tiene límites a la hora de plasmar la feminidad en viñetas.

Editada en dos agradables tomos por la italiana 001 Ediciones en rústica con solapas, se acusa en algunos capítulos la reducción de tamaño (quizás la de COLIHUE sea la más fiel pese a quedar incompleta en su momento), pero su precio y respetable impresión - pese a la horrible rotulación del último episodio del primer volumen - consiguen la recomendación del producto. No obstate hay que destacar que la saga se cierra in media res, sin ver finalizada la trama central que llevaba a Slot de regreso con la información pertinente hacia el planeta que le abrió los ojos a la verdad que ocultaba "El monstruo del pasado" (título del segundo libro). Quizás la libertad adquirida durante el progreso y desarrollo de la serie por sus creadores y protagonista fue tanta como para negarle un destino concreto, convertido al final en paladín de las causas nobles y héroe de su tiempo, y por ello que también el conjunto deje un sabor agridulce con su conclusión, dejando la serie un peldaño por debajo de otros clásicos con los que sin duda se emparenta como EL PEREGRINO DE LAS ESTRELLAS o BÁRBARA. Con todo, muy recomendable.